De la utopía de la Nueva Australia en Paraguay al mundo guaraní: León Cadogan, karai arandu

Ponencia presentada en la biblioteca del Centro Cultural Juan de Salazar y en la Universidad Nacional de Australia (ANU)

Por Raquel Rojas*   

Fotos originales: José María Blanch .
Edición: Carlos Roman
Patrocinadores : Embajada Paraguaya en Australia, LASA (Canberra) y Fondo Nacional de Cultura (FONDEC).

Una noche de verano, frente a los muelles , Tomas Moro conoce a un marinero de las naves de Americo Vespucio que dice que ha descubierto la isla de la utopía en alguna costa de América. …en la Utopía no existe el dinero ni  la propiedad privada, se fomenta el desprecio por el oro y nadie viste con ostentación, la comunidad es laboriosa y amable y en los jardines y en las huertas reinan la musica».

Eduardo Galeano.

  1. De la Nueva Australia al Paraguay

¿Qué pudo mover a más de varios centenares de australianos a fines del siglo XIX a Paraguay, a la única migración australiana en su historia, a miles de kilómetros alejados de su territorio originario cruzando mares y territorios ignotos y selváticos?     ¿Dónde quedaba el Paraguay a fines del siglo XIX, un territorio asolado por una guerra genocida –la Guerra de la Triple Alianza–, y qué podía ofrecer a los habitantes de un país-continente en las antípodas de su tierra originaria?

  • El Paraguay de la Posguerra

Concluida la Guerra de la Triple Alianza (1865-1870), llamada de la “Triple Infamia”, en la cual tres países vecinos, la Argentina de Bartolomé Mitre, el Brasil esclavista de Pedro II y el Uruguay, observaban con celo la gran prosperidad del Paraguay de inicios del siglo XIX, que llegó a ser la potencia industrial más próspera y moderna de la región (con el primer ferrocarril de esta parte de América, riqueza en hierros y minerales), conducido por el gobierno progresista de Carlos Antonio López y el Mariscal Francisco Solano López, quien fuera este último considerado en Europa como “el Napoleón del Plata”.

Mariscal Francisco Solano López

El Paraguay era un país sin deuda externa, con un Estado rico y una población sin conflictos internos, trabajadora y cohesionada detrás del liderazgo fuerte delos López; este ambiente atractivo para los inversionistas generó la ambición y envidia de sus poderosos vecinos azuzados a su vez por intereses imperiales ingleses, y la vieja rivalidad lusitana por posesión de territorios nunca bien definidos por el Tratado de Tordesillas

Los países vecinos firman varios años antes de la guerra –en un conciliábulo gestado en el averno– el Tratado Secreto de la Triple Alianza, con el objetivo de provocar en el terreno diplomático y militar a Francisco Solano López a entrar en una guerra en defensa de su territorio, la que sería una guerra contra el Paraguay, de tres aliados poderosos, con el fin de repartirse el territorio como una torta sangrienta de boda.

Esta Guerra de la Triple Alianza fue lo que ciertos autores llaman el “genocidio paraguayo”. Fue una contienda desigual en recursos humanos y bélicos, donde el Paraguay pierde la tercera parte de su territorio y su población masculina diezmada con bajas, quedando sólo mujeres y algunos niños para reconstruir una nación de entre las cenizas.

Y como el Ave Fénix, así lo hicieron las mujeres de nuestra nación, hasta ser de nuevo hoy el país rico en recursos naturales y humanos, un ambiente propicio para la calidad de vida, con agua, energía eléctrica, alimentos y extensiones de tierra fértil, abierto con leyes favorables a las inversiones y a la venida de nuevos inmigrantes, trabajadores y emprendedores.

  • Paraguay como «País de utopías», llegan exóticas migraciones

“Paraguay fue siempre un país de utopías”, afirma Christian Kupchik en su ensayo Sopa paraguaya: viaje por el pan de la utopía, y describe “el interés que despertó el Paraguay en aquellos buscadores de experiencias sociales singulares”.

¿Cómo ven al Paraguay hombres y mujeres que han anclado en este país sus mesiánicas migraciones? En este territorio de olvidos se gestaron, sin embargo, las utopías más increíbles occidentales de varios siglos– las Misiones Jesuíticas del Paraguay 1610-1776, gestadas por inspiración a La ciudad de Dios, Ciudad de Hombres, de aquella resplandeciente Ciudad del Sol que el humanista y hereje calabrés Tommaso Campanella imaginó en un relato utópico memorable, escrito en la cárcel, como parte de su lucha contra la escolástica. Relato que prefiguró, con pocos años de anticipación, la obra de los padres de la Compañía de Jesús entre los guaraníes en la Paraquaria.

– La hermana de Nietzche arribó con su marido y catorce familias para fundar una colonia que probara la superioridad de la raza aria… Nueva Germania, en 1888.

– Un sabio suizo llamado Moisés Bertoni se instaló en plena selva del Alto Paraná y desarrolló una obra fabulosa, que iba desde la clasificación de especies animales y vegetales hasta una serie de observaciones meteorológicas, que por su grado de implacable veracidad aún se las consulta bajo el nombre de Almanaques Bristol.

– Menonitas anabaptistas y sectas amish, provenientes de los lejanos tiempos de la Reforma, recorrieron un largo camino de destierros, de Alemania a Rusia, de Rusia a Canadá y de ambos países (además de México y Estados Unidos) al Paraguay, para concluir en una extraña simbiosis con los únicos habitantes del lugar, los pueblos originarios nivaclé, lengua y guaraníes occidentales. Hoy suman cerca de treinta mil almas y son el motor economico del Chaco Central.

– Más de dos centenares de anarquistas y socialistas australianos, seguidores de la utopía humanista en busca de “El Paraíso socialista”, dirigidos por el periodista William Lane, fundaron una insólita comunidad en 1893, “Nueva Australia” primero y “Colonia Cosme” después, en medio de las selvas y los montes de Caaguazú y Caazapá, experimento que se desmanteló quizás debido a las actitudes excéntricas y autoritarias de su líder, dejando una estela imprecisa de relatos de donde surgió, entre otros, el principal etnólogo paraguayo, León Cadogan (2).

Y ese tema de las utopías del Paraguay es la materia en la cual anclamos en el territorio de esta biografía de León Cadogan, como alguien que rescata de las arenas del tiempo del olvido la lengua, la cultura y el mundo simbólico diseñado en la búsqueda de otra utopía –no occidental, “La tierra sin mal” del mundo guaraní– registrada por otro gran sabio, Curt Nimuendaju Unkel, de los Apapokuva guaraní de territorio brasileño.

La tierra sin mal como tierra nueva y tierra de fiesta, espacio de reciprocidad, amor mutuo, produce también personas perfectas que no sabrían morir. Tras esta meta nada utópica, ya que tienen lugar en nuestras aspiraciones humanas, han ido generaciones de guaraní, según el antropólogo lingüista Bartomeu Melià.

  • De la utopía del «Paraíso Socialista» a la Nueva Australia en Paraguay

Se embarcaron los colonos australianos a América del Sur en el Royal Tag y luego por el río al Paraguay, llegaron a Asunción, recibidos con gran algarabía por la población, encabezada por el propio presidente, Juan Gualberto González, quien los recibiera él mismo con homenajes de Estado.

Vinieron atraídos por la Ley de migración y tierras del Paraguay de la postguerra, interesado en atraer inmigración para trabajo y labranza del territorio despoblado de este país sudamericano. Es así que en virtud de la Ley de migración, el Gobierno paraguayo accede al pedido de emisarios de William Lane a traer al país un mil colonos que se asentarían en las 125 mil hectáreas que le concedería el Gobierno para vivir ahí y desarrollar una nueva colonia de cooperantes agrícolas, que sería la Nueva Australia en Paraguay.

Un artículo con el que concluye sus memorias León Cadogan, “Nueva Australia en el Paraguay, una búsqueda del Yvy Mara’ey (La tierra sin mal) hace referencia a la obra Peculiar people. The australian en Paraguay, Sidney 1968, del escritor y periodista Gavin Souter, donde destaca con admirable crudeza la magnitud de la empresa que iban a emprender aquellos medio millar de australianos abocados a la “utopía socialista”, o lo que León Cadogan reconoce en su obra medio siglo después, La tierra sin mal de los guaraníes.

Con palabras de Souter leemos que ilusionados con la idea en que la vida entre los naranjales del Paraguay y sus bosques de yerba mate brindan ventajas inexistentes en Australia, se ha iniciado una de las aventuras más descabelladas, desde que Ponce de León emprendiera la búsqueda de la Juventud eterna o Galaor la del Santo Grial (The bulletin, periódico de Sidney, Australia)… pero si Lane logra realizar su ideal, podrá fundar un pueblo singular (a peculiar people) comparable con los Ironside de Cromwell y al igual que ellos capaces de realizar grandes proezas (fin de la cita).

Luego, el citado cronista consigna que llegó un contingente importante de 250 australianos embarcados en el Royal Tag y tres oleadas migratorias. Souter calcula que sería 600 a 650 el número de colonos llegados a Nueva Australia. A los pocos meses de haber llegado comienzan las disidencias, dicen algunos que por el excesivo rigor de no tomar alcohol y de mantener la línea blanca (no mezclarse con las mujeres nativas) aún cuando la mayoría de los inmigrantes eran varones. Ya en el año 1894, a un año de haber arribado al Paraguay, Lane se separa con 63 partidarios, más fieles a Colonia Cosme, distrito de Caazapá.

Inicialmente, las tierras eran cooperativas comunales e instituyeron unos vales como moneda de la Colonia, que no fueron reconocidos ni por el Gobierno ni por los vecinos para el trueque. En un territorio selvático, con grandes extensiones inexplotadas y nada de servicios, había que hacer un claro en la selva, a machetes y azadas. Los animales salvajes, los mosquitos y la malaria harían el resto para desencantar por falta de idoneidad para lidiar en el nuevo territorio a los nuevos visitantes. En efecto, los colonos eran obreros o artesanos y pocos eran agricultores. Un panorama muy desalentador les envolvía, sin políticas de migración, pues el Estado era pobre y bastante desposeído de servicios sociales de bien público. En 1897 ya habían solicitado la división de la propiedad colectiva de la tierra para parcelar y venderla al mejor postor, con el fin de conseguir el dinero para el regreso a Australia.

El Gobierno paraguayo los alentó a quedarse, mas las penurias hicieron huir a los colonos que regresaron en un número considerable de ellos; empero, varios, quizás un centenar, se quedaron en Paraguay, otros fueron hacia Argentina. En 1899, William Lane abandona a sus fieles y su utopía, para irse a Nueva Zelanda y convertirse en un escriba de los periódicos más conservadores de la época.

El propio Gobierno paraguayo y varios autores, como la escritora Anne Whitehouse, han caracterizado esta experiencia como un “fracaso”, connotación tan negativa y desesperanzadora que esta presentación busca debatir, disentir y transmutar con los hechos y sucedidos, personas y logros que abordadamos aca.

  • ¿Quien es León Cadogan?

León Cadogan es un puente intercultural entre dos utopías humanitarias (Un yryvovõ, que significa puente, en guaraní mbyá; es decir, un tronco largo y derecho cuyos extremos descansan en las orillas opuestas de un curso de agua y sirve de puente para cruzarlo).

En libros, ensayos y referencias del Mundo Guaraní, pueblos originarios del monte y las selvas subtropicales del sur del río Amazonas hasta la Cuenca del Río de la Plata Tupí-Guaraní, tienen a dos karaí (líderes), originarios de las luchas por la sobrevivencia y vigencia cultural de estas comunidades aborígenes de referencia ineluctable: el brasileño Curt Nimuendaju Unkel, de los grupos Tupinamba del territorio brasileño, y León Cadogan, de los pueblos guaraníes (Mbyá, Avá chiripa, Axe y Paí Tavyterã), de la región Oriental del Paraguay y Misiones, Argentina. También hay guaraníes en Bolivia.

En sus memorias, León Cadogan se describe como “extranjero, campesino y científico”

León Cadogan

Extranjero: Si bien León Cadogan nació en Asunción el 29 de julio de 1899, en el mismo año que meses después su familia se instala en la Nueva Australia de Paraguay. Era hijo de inmigrantes australianos de ascendencia inglesa, irlandesa y polaca

Dicen que muy pronto sus padres se apartarán de las reglas excesivamente rigurosas y autoritarias de William Lane. Y cuando planean regresar a Australia en 1904, se incendia su casa y pierden todos sus bienes. La familia queda a merced de iniciativas y emprendimientos que ofrezca la región del Guairá. Es así que León se dedica a varios oficios en el área del comercio.

No obstante, estaba presente, sobre todo en su madre, la idea de regresar a Australia, hasta que la quiebra, en 1919, del Banco Mercantil, donde tenían todos sus ahorros y pierden todo cuanto poseían, echa definitivamente por tierra el sueño de la repatriación a su país de origen. A partir de entonces –León y su familia–, ya no sueñan con el regreso a Australia, sino cómo asentarse en la zona yendo de Colonia Cosme a Yataity y finalmente, Villarrica.

La única instrucción formal de Cadogan fue hasta 6.° grado en la rigurosa Escuela Alemana de Villarrica, que era una gran escuela de formación básica integral. Fue un autodidacta, en el sentido más duro del término. Lector empedernido de literatura y antropología en varios idiomas que dominaba, además del español, el inglés aprendido con su madre, la escritora australiana Rose Stone Summerfield, y francés, alemán, y el portugués y guaraní como un nativo de las selvas orientales.

Decía él mismo en una entrevista: Mis padres eran australianos, además de socialistas, libre pensadores. Yo soy profundamente religioso a mi manera. Sin embargo, era agnóstico y pidió morir sin los últimos auxilios cristianos, para no traicionar sus profundas convicciones respecto de la fe en el hombre y el  humanismo que profesó toda su vida.

  • Cadogan se integra a la vida paraguaya en Villarrica

En el año 1921, Cadogan se trasladó a Caaguazu, donde trabajó en agricultura y en un aserradero  y entró, por primera vez, en contacto con los Mbyá que vivían a orillas del Tebicuary-mí en su espacio tradicional. Lo que de ellos escuchó entonces ya era maravilloso. No adivinaba entonces que aun se le desvelarian secretos mas fascinantes de esa cultura.

En esos años se casó con Mercedes Colman, su primera esposa quien fallecio de parto en 1933 con quien tuvo 7 hijos, . Tuvo otro hijo con la señora Francisca Barrios de Natalicio Talavera. Y en el año 1934 , luego del fallecimiento de su padre, John (Jack) Cadogan se casa con Maria Paula Gauto Samudio, con quien procreo 4 hijos mas. Son 12 los hijos de Leon , uno de ellos fallecido, nos lo confirma en una entrevista Rogelio Cadogan, su hijo quien mantiene viva y vigente la llama de la memoria de su padre con la la Fundacion Leon Cadogan de San Lorenzo.

Rose, con sus saberes adquiridos de sanación, le aplicaba curaciones y alivios a la salud de Leon, con conocimientos que aprendió en la sabiduría de los libros y de la lectura de hierbas medicinales que brindaba el vasto acervo guaraní y popular de la salud alternativa y naturalista. Rose era reconocida y respetada por el pueblo y la comarca como “ la curandera, la médica sabia de la medicina alternativa”. Dicen que hasta el poeta Manuel Ortiz Guerrero, que sufría de mal de Hansen, acudía esperanzado a las manos sanadoras de Rose Summerfield: “la curandera extranjera”.

El infortunio seguía cebándose en este Quijote desgarbado de los montes del Guairá. El cancer de mama acaba con la vida de su madre Rose . Durante la cruenta época de la Revolución de 1921-22 fallece su madre, quien gran influencia tuvo en  su vida personal y profesional por la gran formación que heredó de ella, y los auxilios de la sabiduría maternal debido a su siempre precaria salud. Casi adolescente, contrae anemia perniciosa y luego afecciones pulmonares y tuberculosis que lo llevaron a la muerte en mayo de 1973. Sin embargo, a pesar de su debilitada salud, Leon jamás dejó de ir al monte, al encuentro con los mbyá en su propio hábitat eco cultural de los tekoha (pueblos) indígenas.

  • Rose Summerfield, lider rebelde e inconformista

Pero un capítulo aparte en nuestras notas biográficas acerca de León Cadogan, lo tiene su madre: Rose (Stone) Summerfield. Cuenta el propio León Cadogan en sus memorias que: El inglés académico perfecto que hablaba mi madre y el hecho de haber leído los clásicos más célebres: Yo llevo el nombre de pila de Tolstoi; y, mi hermano Bronte, el apellido  igualmente célebre de la novelista inglesa Emily Bronte. Aun en países como Australia deben ser contadísimas las hijas de mineros que reciben educación e instrucción tan esmeradas como las que recibió mi madre. Sigue diciendo León: Acostumbrado al inglés tal como lo hablaba mi madre y tal como lo hablaban los ingleses y otros anglo-parlantes instruidos de Oxford, posiblemente de Cambridge, me considero un hijo dilecto de ella.

Fueron muy pocas mujeres en el contingente de colonos a Nueva  Australia, razón por la cual fue aún más difícil mantener el acuerdo de la “línea blanca” que exigían los mandatos de William Lane, de no mezclarse con mujeres nativas del lugar. Mas las mujeres fueron mujeres ejemplares.

Entre ellas se encuentraban Mary Gilmore, periodista y poetisa socialista que vivió en Nueva Australia (1864-1962), fue la única mujer que viajó sola a la colonia y se casó allí. Luego regresó a Australia y recibió allí la condecoración de la Reina de Inglaterra, por su labor en favor del avance de los derechos de la mujer; su imagen es reconocida en los diez dólares australianos para las generaciones futuras.

Otra mujer destacada es Rose (Stone) Summerfield, feminista, sindicalista, líder de las mujeres trabajadoras  de Sidney. Dice Marcos Hearn que Rose Summerfield (1864-1922), feminista, activista sindical y radical, difundió «el evangelio del descontento» entre la clase trabajadora de Sydney en la década de 1890. El descontento fue una metáfora definitoria del radicalismo fin de siglo, una condición de proselitismo inquieto expresado en una variedad de organizaciones y movimientos políticos, religiosos y culturales experimentales. Rose Summerfield abrazó intermitentemente el secularismo, el sufragio femenino, la templanza, la movilización laboral y la política radical

Rose, abandonó la Liga Socialista Australiana y viajó junto a su esposo John Cadogan al Paraguay, donde pasó el resto de su vida, primero en la colonia y posteriormente en el área de Villarrica. Rose, la sanadora fallece de cáncer alos 57 años en 1922.

Casi un centenar de familias australianas quedaron en Paraguay, que hoy son apellildos ilustres. Se desarrollaron en todas las areas de la industria, política, artes y ciencias El historietista paraguayo Robin Wood (1944-2021) también es descendientes de los pioneros australianos de Colonia Cosme en Caazapá.

  • León Cadogan: Saberes adquiridos y originarios                                                                                                         

Cadogan tuvo una vida muy rica y prolifica en trabajos y articulos que no podemos describirlos tods en este reducido espacio donde solo nos enfocaremos en su trabajo etnografico, antropologico.  Antes de dedicarse de lleno  a la etnografía realizó investigaciones sobre el folclore guaireño… y a fines de 1949 cuando fue designado Jefe de Investigaciones de la Delegacion de Guaira y Caazapa, solicito al Gobierno la creacion de una  “Curaduría de indios Mby’a guaraní del Guairá” y de la cual se hizo cargo , renunciando a la jefatura. Desde entonces Cadogan se dedicó exclusivamente a la defensa de los pueblos indígenas y al estudio de la cultura guaraní

Maestro en el arte de aprender: busco sus saberes en los designios del monte. Fue al campo

En un tiempo en que la etnografía se hacía más en la biblioteca, en un gabinete o en un museo, Cadogan va al campo. Es un investigador de campo. Pero también trabajaba hasta quince horas por día en la lectura, compaginación y redacción de sus notas, y cuando le faltaba un dato no dudaba en ir al campo o al monte.

No contando con libros, escribía cartas a las fuentes, a los autores. No basta con ir al campo y hacerse con un archivo de datos.

La etnografía nació de un viaje a lo exótico, una aventura a tierras lejanas, al encuentro con la vida y el modo de ser hombres diferentes. La etnología es un lugar donde el hombre se reconoce a sí mismo y reconociendo al otro en sí mismo. Creo que en esta línea hay que incluir a León Cadogan.

¿Qué buscaba Cadogan haciendo etnografia  y etnología?

Cadogan se buscaba a sí mismo, como hombre y como paraguayo, y en esa búsqueda –afirma el padre Melià– en el descubrimiento a sí mismo, la subjetividad de las etapas no altera la objetividad científica; más aun cuando el objetivo es conocer  (´a (que es dentro de lo guaraní lo más hermético y cerrado). El nombre Mby´a no se le dice a nadie. El nombre que está firmado en su lápida: “Tupa-Kuchuvi-veve”.

Porque Cadogan se consideraba un arribeño. Este hijo de ingleses, polacos o irlandeses, soñadores de utopías igualitarias, buscó su identidad, no en la nostalgia de Europa y sus delicias culturales y materiales, sino en la peregrinación de las fuentes de lo paraguayo, que él lee en las tradiciones indígenas y en las leyendas de su pueblo.

“El viaje que emprende Cadogan es la objetivación de la subjetividad. No es un estudio de los hombres sino la ciencia de un modo de ser” (B.Melia)

  • Mapa ubicacion de los Tupi Guarani y de los Mbya en Sur America

Hay Tupi Guaraní hasta el río Xingu. También en Bolivia y en el noreste argentino hay poblaciones Mbyá, especialmente en Misiones. Existen algunos grupos nomádicos en Uruguay. En toda la zona del sur americano en las cuencas del Paraná están los Mbyá y al sur del río Amazonas los Tupi o Tupinamba.

Desde los años 1920, desde la Revolución del 22, tuvo contacto con los Mbyá. Y siempre su casa en Villarrica era una continua procesión de indígenas que lo visitaban.

  1. Mbya distinguen a Cadogan con sus saberes ancestrales .

El propio León Cadogan relata que: “Habiéndome informado el cacique Pablo Vera, de Yro’ysã, Potrero Blanco (Colonia Independencia, cerca de Paso Yovái) que un indio de nombre Mario Higinio se hallaba recluido en la cárcel regional de Villarrica desde hacía tres años, me pidió que obtuviera su libertad. Tras laboriosas gestiones, fue sobreseída la causa y, obedeciendo a un llamado mío, vino a Villarrica el cacique a fin de hacerse cargo de su protegido. Mario, quien ya conocía mi afición a estas cosas, habiéndome narrado unas leyendas ….se dirigió al cacique preguntándole si ya había discurrido conmigo: gueroayvu, sobre el origen del lenguaje humano: Ayvu rapyta.….Volviendo a contestarle negativamente el cacique, Mario le dijo que yo era merecedor de que se me divulgara los Ñe’ẽ Porã Tenondé, las primeras palabras hermosas; por cuanto, dijo, los favores que los Mbya me debían,  me hacían acreedor a que se me considerase como miembro de las tribus: Ñande retarã ae, ñande rataypygua ae’i: “nuestro verdadero compatriota, miembro genuino del asiento de nuestros fogones”

  • Cadogan miembro del asiento de los fogones, accede a las enseñanzas sagradas de los guaranies

Un mbyá, el cacique Pablo Vera, radicado en Yroysá, Paso Yobái fue su mentor y su diccionario. Le dio las llaves para que Cadogan, como uno de los suyos, compartiendo en el asiendo de los fogones, penetrara en ese mundo secularmente inviolado. Su casa era una perpetua romería. O el mismo se hacía invitar para visitar los tekoha, aldeas del monte, por varias semanas y meses, no importándole las condiciones difíciles para su deteriorada salud. Si cabían dudas, Cadogan siempre fue al monte a despejarlas.

En otras ocasiones, Vera venía con su gente, y con líderes de otros tekoha. Se formaban largos corros y allí el cacique, con voz grave, iba dictando los mitos y rituales. Cadogan los anotaba y al mismo tiempo se zambullía en los secretos del habla. Advirtió pronto la diferencia astronómica entre el “guaraní paraguayo” y el “mbyá auténtico”.

El sensacional descubrimiento que hizo Cadogan fue que había un guaraní “místico, espiritual, religioso”, poseído solo por los “iniciados”, donde se expresaba el fondo auténtico de su cosmogonía, y al cual era muy difícil llegar. Los Mbyá lo defendían con tesón de los incursores, aun de sus propias tribus que carecieran de las cualidades místicas indispensables. (E. Cardozo)

Entraba así en conocimiento de dos misterios: el de la lengua (“en el principio estaba el Verbo”) y el momento más importante en mi vida– dice Cadogan-  fue cuando descubrí que la palabra y alma son sinónimos para los Guaraní. Para ellos, la palabra es a la vez palabra y alma. La parte espiritual del hombre es su palabra. Cadogan No sólo aprendía, sino también enseñaba

  • El Libro Sagrado de los Guaraníes :Ayvu Rapyta (El fundamento de la palabra) Textos míticos de los Mbyá-Guaraní del Guairá

Resumiendo:

El Ayvy Rapyta,  un texto sagrado, un clásico de la literatura indígena americana, que revela el complejo universo cosmogónico guaraní y el valor y la belleza de la palabra alma, corazón de esta cultura.

El canto se compone de 19 capítulos, los primeros narran el génesis mbyá-guaraní: la creación de los dioses, de la palabra, del amor comunitario, del mundo y de los hombres.

A estos cantos, conocidos solo por los Jeguakáva tenondé porãngue’i (los adornados, los elegidos), siguen otros, que están en el conocimiento de toda la comunidad, relacionados con la vida cotidiana.

Su primera edición, en 1959, fue realizada por la Universidad de San Pablo, Brasil, por gestión de su entrañable amigo, el profesor Egon Schaden.

Todo esto le demostró a Cadogan que la cultura guaraní era un libro cerrado, un sistema de valores y signos conocido muy fragmentariamente, y que los Mbyá del Guairá (autodenominados Jeguakáva tenondé porãngue’i) conservaban sus tradiciones en su original pureza, sin modificaciones por la influencia cristiana, ni del tiempo de las Misiones Jesuíticas, ni de épocas más recientes.

  • Textos míticos de los Mbyá guaraní del Guairá: Ayvy rapyta en imagen (inglés, guaraní y español) 83 -90

Un pequeño capitulo inicial fue traducido al inglés por el propio Cadogan, para remitir a una prima en Australia. Aun la lengua inglesa se debe una traducción in totum del Ayvy rapytá.

Tal fue el origen del principal libro de Cadogan, Ayvu rapyta. Textos míticos de los Mbyá-Guaraní del Guairá, que en 1959 publicó la Facultad de Filosofía, Ciencias y Letras de la Universidad de San Pablo, con prólogo de Egon Schaden, que calificó al autor como “el mejor conocedor de la cultura guaraní”.

Informantes calificados de Cadogan

Pablo Vera, de Yroysa, Paso Verá

No obstante el enorme trabajo de compilacion, clasificacion y registro, que le cupo Cadogan dice que los verdaderos autores del trabajo fueron el cacique Pablo Vera; Kachirito, de Paso Yovái (Obrajes Naville); cacique Che’iro, del Alto Monday (Obrajes Fassardi); mayor Francisco (Chico’i), de Tava’i, y un soldado del mismo cuyo nombre no recuerda; Tomás y Cirilo, de Ybytuko, Potrero Garcete, Colonia Mauricio José Troche; Mario Higinio  y otros cuyos nombres figuran en el  la primera edicion de la obra .

  • Esencia del Ayvu Rapyta

¿Cuál fue el hallazgo de Cadogan al acceder al mundo secreto de los Mbyá guaraní?

Que había un enorme mundo de saberes e interpretaciones desconocidas para el occidental;  un mundo de concepciones cosmogónicas, teosóficas, místicas y sagradas, un código moral y ecologico que además de ser de una belleza incomparable, y de subyugantes misterios, reflejaban el poder de la lengua guaraní, para construir y transmitir una concepción guaraní del cosmos.

Hasta entonces, la lengua guaraní era solo la lengua de los vasallos, de la vida cotidiana y de las relaciones indígena, mestiza y criolla en la colonia. O el guaraní usado en las Misiones con fines doctrinarios y evangelizadores por parte de los jesuitas.  Pero ¡jamás!, nadie hasta Cadogan había desvelado el secreto de los designios del monte: el de la existencia de un corpus mítico místico, filosófico y cosmogónico de esa comunidad cultural originaria de la gran región sudamericana.

Es la proeza intelectual equivalente a lo que Centroamérica descubrió: el Libro sagrado de los Mayas: el Popol Vuh.

La revelación de esta gran obra significa dar luz a verdaderos patrimonios intangibles de la humanidad: el Ayvy rapyta o el Libro de los textos míticos de los Mbyá Guaraní del Guairá.

 

Hasta esa revelación, el  mundo de  creencias y mitos sagrados de los Mbyá, de un alto nivel filosófico y cosmogónico, estaban perdidos en las arenas y hojarascas del monte para el acervo de conocimientos de la humanidad, y los mismos desvelan la profundidad y riqueza de una lengua y la de una ecocultura que la sustenta. Hasta entonces eran conocimientos celosamente ocultos, siendo que estos pueblos guaraníes del Guairá no habían sido misionalizados por los jesuitas, por los que sus saberes se mantuvieron con una prístina autenticidad.

  • Índice de contenidos del Ayvy Rapyta 

I-  Las primitivas costumbres del colibrí. La aparición del Ser Supremo.

II-  Fundamentos del lenguaje humano. Creación de las llamas y la neblina; del fundamento del lenguaje humano; del amor al prójimo, de un himno sagrado. Creación de los cuatro padres de la palabra y sus consortes.           

III- Creación de la Primera Tierra y los siete Paraísos. Ñande Ru entrega la Primera Tierra a sus lugartenientes y se retira a las profundidades del Paraíso. Instrucciones de Ñande Ru a sus lugartenientes referentes al gobierno del mundo.

IV- Himno de la Encarnación. Los Patronímicos Sagrados. Mensaje divino recibido por el dirigente que bautiza a las criaturas. La Reencarnación. La radical ã y sus derivados, valor filológico.

V- Himno de la paternidad y endecha de la muerte. Endechas fúnebres. El culto a los muertos.

VI- El diluvio.  Destrucción de Yvy Tenondé. Tránsito a los virtuosos y reencarnacion de los pecadores.

VII- La Nueva Tierra. Creación de la nueva tierra que habitamos. Creación de la humanidad. Mito del robo del fuego.

VIII- El Mito de los Gemelos. Génesis del Sol y de la Luna. Sus hazañas.

15- Investigación con rigor científico  

Sin embargo, aunque el investigador quedara pasmado ante las bellezas descubiertas, era necesario aplicar las reglas de la investigación de campo. Lo fundamental, lo primordial, era recoger, con la máxima fidelidad posible, ese fondo inescrutado de la religiosidad guaraní, los mitos de las leyendas ocultas de una de las ramas sobrevivientes que se conservaban casi en su estado primitivo.

Cadogan empleó años y años en esta tarea. Cada mito fue minuciosamente registrado. Los informantes eran individualizados, así como bien definida la localización geográfica. Construía su observación y realizaba sus entrevistas con toda la metodología rigurosa, y extrañamente aun en su gran aislamiento geográfico, la información estaba actualizada y adecuada al trabajo etnográfico de campo.

También, Cadogan estudiaba investigaciones etimológicas. Antonio Ruiz de Montoya, Pablo Restivo, Nicolás Yapuguay, José de Anchieta, etc., eran cateados y desmenuzados en tanto Cadogan recurría a la bibliografía de la época, acerca de los Mbyá.

Y los sorprendentes estudios  de Curt (Nimuendaju) Unkel, un alemán quien vivió muchos años entre los Apapokúva guaraní, rama sobreviviente de la familia guaraní, de estrecho parentesco con los Mbyá, en 1914.

Claude Levi Strauss

Una aproximación estructuralista 

Cadogan en etnología es un estructuralista. No por principios teóricos sino por coherencia interna que avanza por oposiciones y diferencias es un estructuralista, en amistad personal con el etnólogo Claude Lévi-Strauss y el lingüista Bernard Pottier.                                                             

Es estructuralista porque para él es importante el pensamiento, no un pensamiento estático sino aquel que se hace en el curso mismo de su evolución.

Un pensamiento tiene razón de ser cuando se constituye en una unidad (un signo). Que esto haya conseguido Cadogan en un ambiente despojado de bagajes teóricos, para una visión estructural, es algo extraordinario.

Por ejemplo, son obras de estructuralismo etnológico el Yvyra ñe’ery y Ta’angy puku,  en cuanto que son una visión totalizante de la cultura guaraní, a través de uno de sus componentes, la etnobotánica. A partir de los árboles y por la medicación de la nomenclatura lingüística, Cadogan llega a formar un sistema y una nomenclatura coherente de todo lo que es guaraní en la etnobotánica.

Afirma Melià: En la última obra “Ta’angy puku” se da al mismo tiempo la unidad del pensamiento guaraní y el sentido agónico de su fragmentación… Un optimismo fundamental punto Omega de la totalidad le hace, sin embargo, llorar sobre el absurdo fin de los Axe Guayaki –y en ellos de todos los Guaraní–, quienes al igual que los árboles cortados y llevados lejos, sucumbirán ante el saqueo de una sociedad depredadora y sin sentido.

  • Cadogan : Discípulos de maestros y maestros discípulos

También Cadogan se comunicaba vía cartas con maestros referentes del mundo antropológico de la época. Les planteaba problemas y exponía sus hallazgos.

Egon Schaden

El primero de ellos fue Egon Schaden, el joven catedrático de la Universidad de San Pablo que comenzaba a publicar curiosos trabajos sobre la cultura guaraní. A Schaden le siguieron muchísimos: Paulo Carvalho Neto, Ralph Boggs, Adolfo Berro García, Antonio Tovar, Bernard Pottier, Manuel Gamio, Herbert Baldus, y así una lista enorme, para llegar, ya terminada la segunda guerra mundial  ya reestablecidas las comunicaciones, con el gran Alfred Métraux y con Claude Lévi-Strauss, etc. Estas comunicaciones tuvieron magníficas resultados científico-epistolares.

La obra de Cadogan, sus compilaciones, sus comentarios, sus traducciones, comenzó a llamar la atención de los altos centros científicos y de revistas especializadas, nos los confirma uno de sus biografos en su obra “El guaireño Leon Cadogan”  el Dr. Efraín Cardozo.

  • No hay formación de grado en Antropología en Paraguay  
  • Cabe recordar que a comienzos del siglo XX era impensable contar con un centro de estudios de formación en Antropología o Ciencias Sociales en la zona de Guairá-Caazapá.

La Universidad Nacional de Asunción se funda con sede en Asunción en 1889, solo con tres facultades: Derecho, Medicina y Matemáticas. Una facultad de Antropología y Ciencias Humanas, hasta hoy día no cuenta con un espacio de formación profesional en las universidades paraguayas, aun cuando la base de la identidad cultural paraguaya proviene en fusión e interacción cultural del español con  las lenguas y culturas aborígenes.

Dice el padre Bartomeu Melià (1), discípulo de León Cadogan y heredero de su archivo y editor de su obra póstuma: Lo que Cadogan aprendió, lo que escuchó, lo que ha transmitido en artículos y libros es el testimonio de una cultura, la más humana, la más altamente poética y profundamente espiritual de esta parte de América.

  • Aporte de Cadogan a las ciencias; la lingüistica; la literatura; al indigenismo y a la visión decolonial

Una vez instituida la Curaduría de Indios, encargada de la defensa de los silvícolas, amenazados de extinción no sólo por las epidemias, hambres, guerras internas, sino también por la “barbarie blanca”, pues entonces era costumbre la caza de indios, sobre todo de los “salvajes Aché-guayakí”, muy apetecidos como criados, y que eran robados a sus padres en edad pequeña y puestos luego en venta en un verdadero mercado de esclavos que existía en Ajos (actual Coronel Oviedo).

Persecusiones y delitos a los derechos humanos  de los Axe (Guayaki) fueron testimoniados por la mision de estudios de Pierre Clastres y Lucien Sebag, testimonios jamas aceptados por el gobierno paraguayo de la dictadura  y perseguidos los cientificos, hasta la expulsion de Clastres del Paraguay. Su obra fue seguida por la antropologa Helene Clastres.

Esa Mision fue gestionada por Leon Cadogan ante Alfred Metraux director de la Escuela de Altos Estudios de París en 1961.

Labor indigenista de Cadogan

Moisés Bertoni ya había dicho en 1927 que a las tribus guaraníes se consideraba “como animales por no haber sido bautizados”. Juan Belaieff se cansó de denunciar los crímenes contra indios, y Juan Francisco Recalde escribió lapidariamente en 1944: “En el Paraguay matar indios no es delito”. En el Chaco, el padre Francisco Dotto denuncia que los militares y terratenientes amparados por el Gobierno hacían circular la frase: “Haga patria, mate un indio un indio moro”.

Contra ese ambiente racista y discriminador, Cadogan desarrolla su defensa de los pueblos indígenas, y escucha, valora y rescata sus culturas.

Según consignan los biografos : Efraim Cardozo y Rogelio Cadogan, logros historicos de la lucha de Leon Cadogan en materia indigenista

– La Corte Suprema de Justicia dictó una sentencia que colocó a los indios en igualdad de condiciones que los demás paraguayos.

– El Ministerio de Educacion lanza una circular diciendo que los indigenas gozan delos mismos derechos que todos los ciudadanos de la República

— El clero guaireño emite una Carta Pastoral en donde los indigenas “aun no siendo bautizados” deben ser respetados como todo ser humano.

– El Ministerio del Interior prohibió la persecución de los Aché-Guayakí y otros indios.

– Y en 1958 se creó el Departamento de Asuntos Indígenas, con la misión de centralizar las actividades en favor de los indígenas y que liberó a más de una “esclava” de manos de sus “amos”.

– El trabajo de Cadogan junto con otros intelectuales, antropologos e indigenistas , sento las bases para que  hacia 1981, para la promulgacion del  Ley 904-81  “Estatuto de las comunidades indígenas”, una ley modelo para la región y el mundo.  Entonces, ya Cadogan habria fallecido en el año 1973  mas dejó incubado este “germen de futuro” para el avance de los derechos y el desarrollo de los pueblos indígenas.

  • Consciencia de una visión decolonial

Con el avance del tiempo en su obra, en el pensamiento guaraní de Cadogan está la conciencia de la ruptura colonial.

Desde el punto de vista epistemológico, según nuestra principal fuente, el filólogo y antropólogo Bartomeu Melià, en otros escritos, indica que: es posible identificar un pensamiento guaraní y un pensamiento paraguayo…

El  pensamiento guaraní es el que a través de los grandes sistemas guaraníes, mitológico y también lingüístico, ha conseguido una coherencia y una nitidez de relaciones extraordinarias que nos pone en contacto con una sociedad ideal.

Un pensamiento paraguayo, muestra la conciencia crítica de un sistema en el cual la (in)coherencia es la conciencia de la desintegración y la contradicción histórica que les toca vivir a la sociedad paraguaya.

20 – El ocaso de un guerrero solitario

A fines del año 1966 ,  Cadogan se mudo de Villarrica hacia el barrio Mburicao de Asuncion a fin de tomar paliar los cuidados de su acentuada deteriorada salud. Y tambien alli comparte sus tratamientos con su pasion intelectual escribiendo y publicando nuevos libros y articulos de difusion internacional.

De esta epoca es el vinculo estrecho del su heredero testamentario de su obra el Padre Bartomeu Melia y su amistad con Migue Gato Chase. Le ofrecen el titulo de doctor Honoris Causa de la Universidad Catolica que el lo rechaza diciendo que en nada favoreceria al causa de los pueblos indígenas.

Relata el Dr. Efraín Cardozo: “Mientras tanto Cadogan, ya en edad avanzada y con la salud fuertemente quebrantada (no hace mucho sufrió un accidente cardiaco y desde hace años debe vivir con un solo pulmón), no puede continuar su trabajo sobre el terreno”, Cadogan había abandonado Villarrica, trasladándose a Asunción, para tratar su salud, y desde la capital se proponía aún reunir materiales dispersos y poner fin a algunos ensayos.

Cuenta Justo Pastor Benítez que cuando lo visitó, lo encontró en una modesta vivienda, con libros y papeles guardados en cajones de nafta, a falta de anaqueles, con una mesa derrengada, una viejísima máquina de escribir, sin secretarios, sin ayudantes, luchando con los problemas del diario vivir, sin más ayuda efectiva que sus hijos.

Falleció de complicaciones pulmonares a consecuencia de la tuberculosis de base que lo aquejo durante largo tramo de su vida, en su casa, luego de una larga  convalescencia en un hospital público de Asunción .  Rodeado de su familia y amigos,  León Cadogan fallece, aunque debilitado por la enfermedad, enhiesto con la dignidad de los árboles que mueren de pie…..

Su labor había concluido….. Otros la continuarán aún pasen los años,…..

Siendo hoy esa Mision  de defensa de los pueblos indigenas mas necesaria que nunca por el doloroso deterioro de las condiciones de los pueblos indigenas del Paraguay ante el Estado y los terratenientes de estos tiempos neoliberales.

Aguije Karaí Arandu, León Cadogan Tupá kuchuvivevé, Aussieguayo.

Nota de la editora

– La Fundación León Cadogan, en San Lorenzo, dirigida por su hijo Rogelio Cadogan, a pulmón, sin ayuda más que de su familia, continua la labor de sembrar luces para la continuidad de la obra de Don León Cadogan e intentar su profundización. Encomiable labor que merece el apoyo moral de todos

– Un grupo de alumnos, seguidores y amigos estamos impulsando la Campaña Nacional e Internacional para que la UNESCO reconozca como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad al: Ayvu Rapyta (Textos míticos de los Mbyá Guaraní del Guairá) y a la obra de su revelador Don León Cadogan.

 No fue un “fracaso “la experiencia de Nueva Australia en Paraguay,al contrario, sembró «gérmenes de futuro»

Cierta línea de pensamiento que arranca de Spinoza y se desarrolla en Walter Benjamin . Dicen que la gran tarea política es sembrar “germenes de futuro”. Embriones que servirán para alimentar acciones transformadoras en su momento propio cuando difrentes sujetos sepan activarlas.

Desde mi punto de vista creo- dice Ticio Escobar critico de arte, indigenista e investigador de culturas indígenas,  que no se puede hablar de fracasos hiostoricos pues mucho de lo que parecerìa haber desaparecido permaneces como una reserva , una fuerza latente que espera ser movilizada . Siempre hay en el aire (en la memoria , en el inconsciente , en la praxis acumulada , en los deseos )pulsiones que están a la espera de volver a actuar quizás en otras escena, en otro tiemo y quizás aliadas a otras fuerzas .Por eso creo que la gran tarea del arte y de la literatura en este caso, es mantener abierto el lugar de lo posible , de lo podría llegar a ser apoyado en la memoria consciente o inconsciente, de muchos quehaceres inconclusos.

En verdad – decimos que –  ninguna tarea se cumple del todo en su tiempo . De  pronto ante situaciones adversas, las experiencias  quedan a modo de espera ,apta para nutrir otros intentos, otras practicas transformadoras alimentadas de recuerdos y sueños colectivos que aun no han logrado ser realizados . Sin esos acopios de resistencia y creación , no existiría sucesión ni legado socio cultural , la historia seria una serie de actos incompletos, desconectados entre si , y no lo son , siempre existen los hombres puentes , que nos recuerdan que siempre es posible a pesar de la brecha cruzar a la otra orilla . Y eso es esperanzador.

Don León Cadogan fue un germen de futuro. Fue un hombre puente (Yvyray vovo) entre las orillas del pasado y el futuro , entre los mares que separan a Nueva Australia del Mundo Guarani  y hoy a una nueva vision global de nuestros pueblos de Australia y Paraguay, renace con ideales de resurreccion de utopias interculturales y estos ideales cobra una nueva y mayor vigencia.

Raquel Rojas en el monumento que memora a las primeras parlamentarias de Australia. «Hay todo un paseo en homenaje a las mujeres que lucharon por los derechos civiles y políticos. Fue el primer país donde las mujeres accedieron al voto en1902 más recién hasta el año 1962 obtienen sus primeras bancas», comentó.

*Raquel Rojas además de ser profesional del teatro y la dramaturgia es formada en investigación por Clacso y el Cpes y Premio V Centenario de la Embajada de España por investigación de conductas reproductivas Sec Mujeres Ayoreo; premio accésit de Periodismo de investigación “Santiago Leguizamón» del Congreso Nacional y Premio del Congreso Nacional 2022 al libro álbum “Aty Ñe’e el teatro que siembra futuro en comunidades del Paraguay en tiempos de la dictadura» . Tiene 7 libros publicados y su próxima obra sobre León Cadogan “Crónicas de retorno a la tierra de los canguros» está en proceso de edición con Servilibro . 

 Referencias bibliograficas

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Bartomeu Melia – Una nacion dos culturas – Tapa de Livio Abramo. Ed Cepag

Bartomeu Meliá . El guarani dominante y dominado .Una respuesta  Pag 129

Bartomeu Meliá . El pensamiento guarani de Leon Cadogan  pag 7

Bartomeu Melia. El territorio del Ser: la palabra – Disertacion con motivo del Doctorado Honoris Causa de la Pontificia Universidad de Comillas .Mdrid 2018

Cadogan segun Cadogan – Entrevista del Suplemento del Diario La Tribuna-

Crihstian Kupcki -Sopa Paraguaya viaje por el pan de la utopìa – Bs-As

Cristina Berro de Escriba – Bio-bibliografia de León Cadogan .pag 65

Eduardo Galeano- Memorias del Fuego .Los Nacimientos .Siglo XXI editores .España 1982

Efrain Cardozo- El guaireño Leon Cadogan . Suplemento Antropologico del Ateneo Paraguayo – Vol 2- Año 1966

Gloria Scappini – Leon Cadogan . Articulo en El Nacional medio digital de Paraguay .Año 2023

Helene Clastres – La tierra sin mal – El profetismo Tupi- Guarani– Ediciones del Sol – Buenos Aires – Argentina -1989

Jose Maria Blanch Fotos de indigenas GUARANI. Coleccion Fotos del Paraguay

Jose Zanardini-Walter Biederman- Los indigenas del Paraguay .Asuncion  Paraguay – Editorial Servilibro -2019

Leon Cadogan , Memorias . Extranjero, Campesino y Cienfifico . Fundacion Leon Cadogan -CEADUC-CEPAG . Asuncion ,1998

Leon Cadogan . Ayvy Rapyta, Textos míticos de los Mbya Guarani del Guaira ,Centro de Estudios antropologicos de la Universidad Católica (CEADUC)  Edicion preparada por Bartomeu Meliá y Antoncio Ceballos, Vol 99 ,Asuncion 2015

Leon Cadogan –Yvyrá Ñe¨ery – El arbol fluye de la palabra – Centro de Estudios Antropologicos de la Universidad Católica  – Asuncion 1971

Marcos Ibañez – Corto -Mundo Guarani.

Maria del Carmen Feijoo.Mujer y sociedad en America Latina- Cultura de Mujeres Ayoreo del Paraguay .Raquel Rojas . CLACSO . Pag 379 Bs As -1991

Maria Gonzalez de Oleaga – Utopia en Paraguay : Memoria y transmision en los relatos sobre el pasado – Universidad Nacional de Educacion a Distancia – Año 2014

Marilyn Cebolla Badie – Tesis de doctorado –   Cosmogonia y naturaleza Mbya- Guarani – Universidad de Barcelo – 20212 -201

Miguel Chase Sardi  La situacion de los indigenas del Paraguay – CEA -Universidad Catolica – Año 1972

PADEP  .Ñande Reko  La comprension de la vida buena – – Ed “Garza azul” . La Paz, Bolivia

Paulo Lopez – Progreso y Antropologia –  El aporte de Leon Cadogan – Ensayo

Raquel Rojas – Las recolectoras – Conductas reproductivas de mujeres ayoreode del Alto Paraguay – Servilibro – 2000-

Raquel Rojas –Aty Ñe`e el Teatro que siembra futuro. Teatro en las comunidades del Paraguay en tiempos de la dictadura – 1975-1985 – Ediciones Cabildo y Servilibro -Enero 2021

Rogelio Cadogan – Breve cronologia biografica de Leon Cadogan . Fundacion Leon Cadogan. Marzo 2022

Ruben Bareiro Saguier . Literatura Guarani del Paraguay . Biblioteca Ayacucho -Venezuela .

Suplemento Antropologico – Universidad Católica –  Homenaje a León Cadogan – Volumen VIII – Año 1973

Ticio Escobar – “Acerca de las imagenes en el Ayvu Rapyta” . Confereencia

Wikipendia- Leon Cadogan y Ayvu Rapyta  y Fotos de la Colonia Nueva Australia -1893-1894

Wolf Lustin (Maguncia) – Literatura Paraguaya en Guarani

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