Diálogo con Marcelo Cavarozzi: Entre la academia y la radiografía política de Argentina.

Por Gustavo Torres González

En el corazón de Palermo, Buenos Aires, tuve el honor de entrevistar al destacado politólogo Marcelo Cavarozzi en su acogedor hogar.

Su departamento, adornado con un detallado mapa de misiones jesuíticas y una vasta colección de libros, sirvió como escenario para una conversación que entrelazó la academia con la radiografía política de Argentina.

Marcelo Cavarozzi

La charla transcurrió en un ambiente relajado, entre anécdotas sobre su nieto y el disfrute de las chipas paraguayas, una delicia gastronómica apreciada por el Dr. Cavarozzi. El aroma del café y el crujir de las chipas crearon una atmósfera acogedora mientras explorábamos temas académicos. En ese sábado 4 de noviembre, con el consentimiento de mis compañeros y profesor, me dirigí a la cita con el Dr. Cavarozzi antes de una intensa jornada académica. Este encuentro mensual se ha convertido en un recurso invaluable durante mi estadía en Buenos Aires, donde lo consulto sobre posibles temas de investigación relacionados con la Ciencia Política, especialmente centrados en Paraguay.

En un breve paréntesis de nuestra reunión académica, aproveché para abordar la coyuntura política de Argentina, específicamente en relación con las elecciones de segundo turno del 19 de noviembre. Inicié la conversación con la intrigante pregunta:

  • “¿Qué sucede en Argentina para llegar a esta instancia donde casi no hay opción?”

Esta situación se origina principalmente en el fracaso de una oposición al peronismo que se ha estructurado en Cambiemos (coalición política liderada, por el expresidente Mauricio Macri, inscripta en 2015 para competir en las elecciones nacionales), un doble fracaso. El gobierno de Macri no logra construir una alternativa viable a un camino cada vez más difícil para Argentina. Esto se debe, en parte, al proyecto kirchnerista (Corriente política liderada por Cristina Fernández viuda de Néstor Kirchner, que presidieron Argentina entre 2003 y 2015), que es de alguna manera la cuadratura del círculo. Requiere condiciones favorables para mantener un estatismo clientelar y corporativo, pero al mismo tiempo dinámico. Este equilibrio se dio solo durante los años del auge de los commodities, y a partir de entonces, ha estado tambaleándose. El otro obstáculo para Argentina es que la oposición al peronismo, que se estructura en Cambiemos desde 2015, no logra establecer, en primer lugar, un gobierno y luego una opción opositora coherente. La estrategia de Cambiemos en esta campaña parece ser un manual sobre cómo perder una elección. Hace dos años, ganaron de manera contundente en las elecciones de medio término, presentando la oportunidad para formar una fórmula razonable entre los dos contendientes principales, uno como presidente y el otro como vice. Sin embargo, internamente se destruyeron, y ese fracaso explica la supervivencia del peronismo como opción electoral. Es un caso único en el mundo que un partido en el gobierno, con una inflación del 150 por ciento, se mantenga como opción electoral, incluso con su ministro de economía responsabilizado y alimentando la aparición de una oposición ultra. Esto, por supuesto, inicialmente favorecido por el peronismo, ya que desde 2021 trabajan exitosamente en la división de la oposición. No obstante, no anticiparon la evolución de la otra facción opositora, que ganaría tanta adhesión.

  • ¿Cuál es la razón detrás del protagonismo de Javier Milei como actor político en Argentina?

La figura de Milei como protagonista político en Argentina surge de una sociedad completamente desestructurada. Esta desorganización es común en muchos países de América Latina, caracterizada por fenómenos de gran dispersión y fragmentación. Además, en esta sociedad existen factores de poder que permiten mantener la situación inflacionaria. No se trata solo de alguien emitiendo billetes sin control, sino también de identificar quiénes se benefician de esta situación. Aquí, se observa una ‘patria corporativa’, vinculada a un modelo que implica una fusión y una imbricación público-privada totalmente corrupta. Este fenómeno se describe como un «Crony capitalism» (Capitalismo de amigos), un capitalismo corrupto, y el fracaso de Cambiemos se presenta como la explicación del ascenso de Milei en este contexto político.

  • En relación con la tendencia de dolarización, ¿cuál es el origen de esta dinámica? ¿Se trata de una cultura arraigada de dolarización en la sociedad?

La dolarización no surge de una cultura arraigada. En situaciones donde la moneda local no cumple la función de medio de ahorro, es natural buscar otra moneda. La particularidad en Argentina, a diferencia de otros países latinoamericanos que enfrentaron problemas similares en las décadas del 80 y 90, como Bolivia, Perú y en parte Brasil, Paraguay en menor medida, radica en la conformación de un sistema económico independiente de las turbulencias políticas que permite cierta estabilidad monetaria. ¿Por qué? Aquí en Argentina, se da una combinación única: por un lado, la presencia de actores que se benefician de esta situación, y por otro, un sistema que, como señalaba Portantiero (Juan Carlos) hace muchos años, describe como una situación de ‘empate catastrófico’. Esto implica que todos los actores, incluso los más débiles, mantienen la capacidad de bloquear y proteger su ingreso relativo. Esta capacidad de resguardar el ingreso relativo perpetúa la inflación, ya que se convierte en la única manera de seguir avanzando, aunque la situación se vuelva cada vez más desesperada, por supuesto.

  • ¿Este panorama allana el camino para una reproducción de la era menemista?

En cuanto al ciclo menemista, no guarda relación directa, más bien refleja la capacidad del peronismo para adaptarse a diversas situaciones. Ahora nos encaminamos hacia una etapa poskirchnerista. Para consolidarse, Massa (Sergio) probablemente tendrá que apartar a Cristina, al igual que Carlos Menem hizo con Antonio Cafiero y Eduardo Duhalde, y Kirchner hizo con Menem. La posibilidad de un pos-Cristina es real, pero queda por ver si Massa tiene la fuerza y la determinación para llevar a cabo esa tarea.

  • ¿Es válido concluir que Sergio Massa es un avezado político que logró posicionarse como candidato presidencial del oficialismo?

En referencia a la habilidad de Sergio Massa para llegar a donde está, cabe destacar que Kirchner heredó una transición económica diseñada por Duhalde. La situación en Argentina en 2003 era mucho mejor que la actual, lo que plantea dudas sobre la capacidad de Massa para lograr estabilidad. Aunque es altamente probable que gane, no parece tener posibilidades de construir algo duradero.

  • En cuanto a Javier Milei, ¿existen posibilidades realistas de que tenga éxito?

En el caso de Milei, las perspectivas son aún menos favorables. Tendría que depender de personal ajeno como recurrir al macrismo y al peronismo, ya que carece de un equipo propio para gestionar un gobierno. Además, se encontraría en una posición de minoría absoluta en el Congreso y no tendría ningún gobernador a su favor.

  • ¿Cuál es la percepción de Milei entre los votantes argentinos?

En el contexto político actual, Milei representa el resentimiento y la bronca generados por la desestructuración. Su popularidad no está relacionada con el discurso del liberalismo de la escuela austriaca que propone, sino con la convicción del 30 por ciento de los votantes de que todos los demás han fracasado y que es hora de probar algo nuevo, ya sea con un enfoque populista de izquierda o de derecha.

  • ¿El respaldo de Patricia Bullrich, que quedó en tercer lugar en la primera vuelta, asegura el triunfo de Javier Milei?

Aunque cuenta con el respaldo de Patricia Bullrich, es poco probable que Milei gane, a pesar de tener posibilidades. La parte de la Unión Cívica Radical que apoya a Massa, junto con la facción liderada por Suarez Lastra (Facundo) que aboga por el voto en blanco, indica una estrategia acertada. Esta estrategia busca que, en cualquiera de los dos casos (victoria de Milei o Massa), el radicalismo se convierta en la principal oposición, estableciendo así una posición coherente en medio de la incertidumbre política actual.

Comentarios